Hola! te saludo afectuosamente deseándote que estés muy bien. Si estás aquí es por que te apasiona el mundo de las tortugas semiacuáticas y quizás tengas algunas dudas respecto a su mantenimiento, comportamiento, alimentación, etc; sin embargo, en esta oportunidad vamos hablar de un problema muy común que sucede con nuestros pequeños dinosaurios verdes con caparazón, habitantes de nuestros hogares.
Cabe mencionar que el presente artículo no pretende sustituir el diagnóstico o el tratamiento que un médico veterinario especializado aplique a nuestras mascotas, yo solamente les comento mi experiencia y como se solucionó dicha enfermedad. Tus decisiones forjan tu destino y el de tu mascota.
Déjame ponerte un poco en contexto: Yo tengo desde hace diez años tres tortugas, una del género Trachemys, y dos del género Graptemys. Mis tortugas, y no quiero sonar cursi, han fungido como unas buenas amigas en tiempos muy complicados para mi. No voy a entrar en profundidad de mi vida personal, pero basta señalar que a mis tortus se les quiere mucho.
Cuando de repente una buena tarde de abril como a las 2:00 de la tarde, en medio de la quietud de una tormenta, en la zona septentrional de la casa se oyó un ruido que no parecía de este mundo, un sonido inquietante que reptaba entre las sombras de la habitación, capaz de helarte la sangre; y en seguida la nada, un silencio inefable. Al improviso se percibió un pequeño murmullo que pedía auxilio en medio de las aguas crepitantes de un acuario, en otrora tranquilo. Finalmente había pasado lo que más temía, un jinete había herido de muerte a una amiga. Desconsolado corrí un su ayuda, busqué, indagué el paradero de dicho jinete que había osado herir a mi compañera, pero, todo fue en vano, el daño ya estaba hecho. Sin embargo, no todo estaba perdido, aún existía un resquicio de luz, un ápice de esperanza, después de todo, reflexioné, un habitante del tártaro no puede morir más.
O dicho de otra manera, mi tortuga se enfermó de otitis, y ¿qué es esto y porqué pasa?, pues esto sucede por una mala alimentación de tu tortuga (falta de vitamina A), o por malas condiciones en el agua donde habita (agua sucia). Este padecimiento puede ser letal si no se trata a tiempo, porque la infección puede pasar a los riñones y aunado a la falta de alimentación de la mascota, porque como todo sabemos los animales dejan de comer cuando están enfermos, pues, ya te podrás imaginar qué es lo que pasará.
Diagnóstico
Bien, la otitis que literalmente significa inflamación del oído, es bastante evidente en todas sus etapas, pues se ve como una bola en la parte lateral de la cabeza de la tortuga, a veces acompañada de un enrojecimiento. Aunado a esto generalmente se ve a la tortuga aislada, con falta de energía y con perdida del apetito.
Relato
En mi caso el padecimiento de mi tortuga Trachemys vino acompañado de un cambio de residencia mío y la extraña coincidencia de la descompostura del filtro principal. Como podrás imaginarte tenía muchas cosas que resolver y me costaba mantener el agua de mi acuario limpio, no obstante, haber suplido mi filtro principal con dos filtros de cascada. Sin embargo, y a pesar de mis esfuerzos el agua se percibía sucia, por lo que no tardó en presentarse dicha infección.
El primer pensamiento que te llega cuando ves a tu tortuga enferma es pesimista, pero, luego aceptas la realidad y tratas de cambiarla con los medios que posees. Rápidamente me puse manos a la obra y empecé mi investigación en San Google y en algunos libros, para llevarme una decepción y una mayor preocupación, porque los tratamientos que veía y leía en internet y en los libros especializados hablaban todos de cirugía y de remoción de abscesos que se formaban con dicha infección. Y no me mal entiendan, yo sé que las cirugías muchas veces son necesarias y benéficas, pero, otras veces causan muchos efectos secundarios adversos en el cuerpo, y pues yo no quería que mi tortu sufriera mucho, además de que no había mucho efectivo para una cirugía, en ese momento. Así que, si no tienes mucho dinero y quieres solucionar algo, pues te las tienes que ingeniar, no hay de otra. Y entonces nos pusimos a buscar una solución alternativa, que afortunadamente en mi caso funcionó.
Tratamiento alternativo
Como ya hemos mencionado las causas de dicha inflamación de oídos, es debido sobre todo a una mala calidad del agua y a una deficiencia de vitamina A. Esto se complica más porque sus oídos no son accesibles para una limpieza externa. Entonces los pasos a seguir son los siguientes:
- Limpieza: Evidentemente el primer problema a resolver será el de mantener tu acuario o estanque limpio, usando los medios necesarios que dispongas para conseguir una calidad de agua limpia. En mi caso, se solucionó reemplazando el filtro averiado, haciendo varios cambios de agua parciales y removiendo los sólidos grandes con una red (cosa que siempre hago).
- Comprar algunas cosas: En este caso necesité de un recipiente (si se puede con tapa para que no se salga, pero solamente la vas a pones sobrepuesta) para poner a mi tortuga aparte para tratarla, un termostato, bastante sal de acuario (yo ocupé 2 kg aproximadamente), y gotas de vitamina A.
- Preparación del nuevo recipiente: Primero tienes que llenar el recipiente con agua limpia, la temperatura del agua tiene que estar a 30 ºC (depende de la tortuga, y de a que temperatura las tengas habituadas), en mi caso generalmente las tengo a 27 ºC. El segundo paso es agregar las gotas de vitamina A y la sal, en el agua. En mi caso el recipiente era aproximadamente de 6 litros por lo que ponía 10 gotas de vitamina A y de dos a tres cucharadas soperas bien llenas de sal en el agua.
- Manejo de la tortuga: Lo que yo hice fue tomar a mi tortuga y trasladarla al nuevo recipiente una vez la sal estuviese disuelta y el agua hubiese llegado a la temperatura deseada. Ahora bien, necesitamos estar atentos porque lo que queremos es que beba de esta agua, pero es normal que saque su cabeza del agua para respirar y que se quiera salirse del recipiente. Entonces, lo que yo hacía era dejarla que respirase aire tranquilamente y después de un rato, gentilmente la volvía a sumergir completamente en el agua, después se quedaba un rato ella sola sumergida completamente y volvía a sacar su cabeza para respirar, entonces yo volvía a realizar el procedimiento ya mencionado. Continuaba con este procedimiento por alrededor de 20 a 30 minutos aproximadamente, y era todos los días. No recuerdo en cuanto tiempo se recuperó, pero a la semana pude ver una recuperación notable, pero eso si, siempre observando tanto el padecimiento como el comportamiento de mi tortu, esto porque no sabía como iba a resultar este tratamiento experimental.
- Regreso de la tortuga: Una vez finalizados los veinte o treinta minutos, o incluso desde antes, apagaba el termostato para que se igualara lo más posible su temperatura con la del acuario, para posteriormente regresar a mi tortuga al acuario principal, pero siempre poniendo énfasis en la limpieza del agua, como te comentaba en el punto número uno.
- El agua: El último paso del tratamiento es simplemente desechar el agua usada, y al día siguiente volver a preparar todo de nuevo, hasta que ya no quede rastro de la inflamación en tu mascota.
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